
Enfermedades biliares y pancreáticas: causas, síntomas y tratamiento
Las enfermedades de la vesícula biliar, las vías biliares y el páncreas pueden producir síntomas muy diversos, desde molestias abdominales leves hasta cuadros que requieren atención médica urgente.
Entre las más frecuentes se encuentran los cálculos biliares, la colecistitis, los cálculos en la vía biliar y la pancreatitis. El páncreas también puede verse afectado por enfermedades crónicas, lesiones quísticas y tumores.
Cálculos en la vesícula biliar (litiasis biliar)
Los cálculos biliares o piedras en la vesícula se forman por la precipitación de distintos componentes de la bilis.
Son frecuentes y muchas personas los presentan sin tener ningún síntoma. En estos casos, generalmente no necesitan tratamiento.
Cuando producen síntomas, la manifestación más característica es el cólico biliar: un dolor intenso y mantenido en la parte superior derecha o central del abdomen que suele aparecer después de las comidas y puede acompañarse de náuseas o vómitos.
Los cálculos pueden producir complicaciones como:
- Colecistitis aguda o inflamación de la vesícula.
- Cálculos en la vía biliar (coledocolitiasis).
- Colangitis o infección de las vías biliares.
- Pancreatitis aguda de origen biliar.
Cuando los cálculos producen síntomas o complicaciones, puede estar indicada la colecistectomía, es decir, la extirpación quirúrgica de la vesícula.
Cálculos y obstrucción de la vía biliar
Un cálculo procedente de la vesícula puede desplazarse hasta el conducto biliar principal y producir una coledocolitiasis.
Puede manifestarse mediante dolor abdominal, alteración de las pruebas hepáticas o ictericia, que produce una coloración amarillenta de la piel y los ojos.
Si además aparece una infección de la vía biliar (colangitis), pueden producirse fiebre y escalofríos y requerir tratamiento urgente.
El diagnóstico puede incluir analítica, ecografía, resonancia de las vías biliares (colangio-RM) o ecoendoscopia, dependiendo de cada situación.
En determinados pacientes es necesaria una CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) para extraer cálculos o permitir el drenaje de una vía biliar obstruida.
Actualmente, la CPRE se utiliza fundamentalmente como una técnica terapéutica, mientras que para el diagnóstico disponemos habitualmente de métodos menos invasivos.
Pancreatitis aguda
La pancreatitis aguda es una inflamación súbita del páncreas.
Entre sus causas más frecuentes se encuentran:
- Cálculos biliares.
- Consumo de alcohol.
- Triglicéridos muy elevados.
- Determinados medicamentos.
- Otras causas menos frecuentes.
Suele producir dolor intenso en la parte superior del abdomen, frecuentemente irradiado hacia la espalda, y puede acompañarse de náuseas y vómitos.
El diagnóstico se realiza mediante la valoración clínica, análisis de sangre y, cuando está indicado, pruebas de imagen.
El tratamiento depende de la gravedad. Puede requerir ingreso hospitalario, analgesia, hidratación y tratamiento de la causa.
Siempre que la situación clínica lo permita, actualmente se intenta iniciar la alimentación oral de forma precoz, en lugar de mantener sistemáticamente al paciente en ayunas durante periodos prolongados.
En las pancreatitis producidas por cálculos biliares puede ser necesario tratar además la enfermedad de la vesícula o de la vía biliar.
Pancreatitis crónica
La pancreatitis crónica se caracteriza por un daño progresivo y permanente del páncreas.
Puede producir:
- Dolor abdominal recurrente o persistente.
- Pérdida de peso.
- Mala digestión y absorción de las grasas.
- Heces grasas o difíciles de eliminar.
- Diabetes.
El estudio puede requerir TAC, resonancia, ecoendoscopia y otras pruebas específicas.
El tratamiento depende de cada paciente y puede incluir control del dolor, tratamiento de la causa, enzimas pancreáticas cuando existe insuficiencia pancreática exocrina y tratamiento de la diabetes si aparece.
Quistes y lesiones pancreáticas
Cada vez es más frecuente detectar quistes pancreáticos de forma incidental al realizar un TAC o una resonancia por otros motivos.
Existen diferentes tipos y la mayoría no son cáncer.
Sin embargo, algunas lesiones quísticas tienen potencial de progresión y requieren seguimiento.
Su valoración depende de características como:
- Tamaño.
- Aspecto en las pruebas de imagen.
- Comunicación con el conducto pancreático.
- Presencia de nódulos u otros signos de riesgo.
- Evolución a lo largo del tiempo.
En determinados casos puede ser necesaria una ecoendoscopia, que permite estudiar el páncreas con gran precisión y, cuando está indicado, obtener muestras.
Tumores del páncreas
El cáncer de páncreas puede no producir síntomas durante sus primeras fases.
Cuando aparecen, pueden incluir:
- Ictericia.
- Pérdida de peso no intencionada.
- Pérdida de apetito.
- Dolor abdominal o de espalda persistente.
- Aparición reciente de diabetes o empeoramiento inesperado de una diabetes previamente controlada, especialmente en determinados contextos clínicos.
Estos síntomas son mucho más frecuentemente debidos a otras enfermedades, pero cuando persisten deben valorarse.
El estudio puede incluir TAC, resonancia magnética y ecoendoscopia, dependiendo de cada caso.
El tratamiento se decide de forma multidisciplinar y puede incluir cirugía, quimioterapia y otros tratamientos según el tipo y la extensión de la enfermedad.
¿Cuándo acudir al especialista?
Es recomendable realizar una valoración médica ante situaciones como:
- Dolor recurrente en la parte superior del abdomen.
- Antecedentes de cólicos biliares o cálculos en la vesícula.
- Alteraciones persistentes de las pruebas hepáticas.
- Ictericia.
- Episodios previos de pancreatitis.
- Pérdida de peso no explicada.
- Diarrea grasa o sospecha de insuficiencia pancreática.
- Detección incidental de un quiste o lesión pancreática.
Algunos síntomas, especialmente un dolor abdominal intenso acompañado de fiebre, vómitos persistentes o ictericia, pueden requerir valoración médica urgente.
Un diagnóstico adecuado permite diferenciar problemas frecuentes y benignos de aquellas enfermedades biliares o pancreáticas que requieren tratamiento o seguimiento específico.
Dr. Antonio Ortega Sabater
Especialista en Aparato Digestivo