El dolor abdominal es uno de los motivos de consulta más habituales en digestivo. Puede ser leve y pasajero, pero cuando se repite con frecuencia o limita la vida diaria conviene estudiarlo para encontrar la causa.
¿Qué es el dolor abdominal recurrente?
Se trata de molestias en la zona del abdomen que pueden presentarse como dolor difuso, cólicos, pinchazos o presión. A veces se acompaña de hinchazón, gases, cambios en el ritmo intestinal o digestiones pesadas.
Síntomas asociados
- Dolor abdominal de distinta intensidad y duración.
- Sensación de plenitud o distensión abdominal.
- Náuseas o digestiones lentas.
- Cambios en las deposiciones (estreñimiento o diarrea).
Causas más frecuentes
- Trastornos funcionales como el síndrome de intestino irritable o la dispepsia.
- Reflujo gastroesofágico.
- Úlceras gástricas o duodenales.
- Cálculos biliares o pancreatitis.
- Intolerancias alimentarias o celiaquía.
Diagnóstico
En consulta valoramos la historia clínica, los síntomas y, si es necesario, realizamos pruebas como análisis, ecografía, gastroscopia o colonoscopia. El objetivo es descartar enfermedades graves y llegar a un diagnóstico preciso.
Tratamiento
Dependerá de la causa, pero suele combinar:
- Cambios en la dieta y estilo de vida.
- Tratamiento farmacológico (analgésicos, antiespasmódicos, protectores gástricos…).
- Tratamiento específico de la enfermedad detectada.
Consejos prácticos
- Evitar comidas copiosas y grasas.
- Comer despacio y en horarios regulares.
- Identificar alimentos que empeoran los síntomas.
- No automedicarse: los antiinflamatorios, por ejemplo, pueden agravar problemas gástricos.
Cuándo acudir al especialista: si el dolor abdominal es persistente, intenso o se acompaña de vómitos, fiebre, sangrado o pérdida de peso, es importante consultar para un estudio completo y un tratamiento adecuado.
Un saludo,
Dr. Antonio Ortega Sabater